Alberto Cortez nació el 11 de marzo de 1940, a las ocho de la noche en Rancul, provincia de La Pampa, Argentina. Era descendiente de españoles por parte de su padre, y de italianos piemonteses por parte de su madre, Ana Magdalena Gallo. Con seis años ingresó en la Escuela n.º 31 y también en el conservatorio de música de Rancul, que dependía del Alberto Williams de la capital federal, que era el que otorgaba títulos y diplomas.

A los doce años sus padres le envían a San Rafael, provincia de Mendoza, donde vivían sus tíos Leonor e Isidoro. Allí ingresa a la vez en el Colegio Nacional "Manuel Ignacio Molina" para estudiar el bachiller y en el Conservatorio Chopin para proseguir con sus estudios de piano bajo la tutela del profesor Robert Whermouth. A los dieciocho años ingresa a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales en la ciudad de Buenos Aires, pero meses después abandonó los estudios para dedicarse por completo a su carrera musical.

El 2 de julio de 1960 partió de Buenos Aires y tras 22 días de viaje en barco hasta Génova y dos de tren atravesando Europa llegaron a Amberes, Bélgica, en donde había sido contratado el grupo que se hacía llamar "Argentine international ballet and show". El espectáculo fue un fracaso pero en una de las actuaciones había un productor musical, Willy van den Steen, a quien le gustó la voz de Cortez. Van den Steen le pidió que grabara un EP con temas populares en Argentina, el Sucu Sucu, Sabor a mí, Las palmeras y Un día de sol, y que tuvo como resultado el primer éxito discográfico de Alberto Cortez.
A partir de ahí aprendió francés, descubrió la figura de Jacques Brel, y siguió grabando y actuando ya en solitario en televisiones de Alemania, Holanda y Bélgica.
