La oveja negra es una película dramática mexicana de 1949, escrita y dirigida por Ismael Rodríguez, y protagonizada por Pedro Infante, Fernando Soler, Amanda del Llano, Andrés Soler, Dalia Íñiguez, Virginia Serret y Amelia Wilhelmy. Fue seguida por una secuela lanzada el mismo año, titulada No desearás la mujer de tu hijo

Cruz Treviño Martínez de la Garza (Fernando Soler) es un narcisista y borracho incurable, que hace sufrir mucho a su esposa Viviana (Dalia Iñiguez) y a su hijo Silvano Treviño (Pedro Infante), con sus constantes faltas a la casa, amoríos y escándalos. Un día, este hombre, Cruz Treviño, es postulado como prefecto de su pueblo, mientras que otros amigos postulan a Silvano. Padre e hijo se enfrentan por el poder, saliendo ganador Silvano. En tanto, Justina (Virginia Serret), uno de los amores de Silvano, decide vengarse de él por haber preferido a Marielba (Amanda del Llano), seduciendo a su padre y alentando su conducta narcisista y provocando que se vuelva un peor ser humano.
Silvano acepta ser su querer con tal de que deje a su padre en paz; según sus propias palabras, no lo hace por su padre, sino para aplacar el dolor de su madre. Cuando el padre se entera de todo esto, va a buscar a su hijo y se enfrenta con él. Viviana, en su lecho de muerte, suplica a Silvano que traiga a su padre, lo cual cumple. La película finaliza con la muerte de Viviana y el falso arrepentimiento de Cruz.

